Mi frase rectora

"Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser"
William Shakespeare

sábado, 28 de marzo de 2015

“ESTACIONES DEL VIENTO” DE JUAN-CIRO GOYZUETA MENDIGURI



Mario Ramos Tacca

El 12 de marzo de 2014, se desarrolló en los amplios salones del Club Social “Ayaviri”, la Quinta Jornada: “Pueblo y Cultura” organizado por la Asociación “Alborada Andina” de Ayaviri, en el Marco del Bicentenario de la Batalla de Umachiri. En esa ocasión, se pudo apreciar el homenaje póstumo del poeta Reynerio Mogrovejo Núñez, la entrega de la Revista Intercultural de Artes, Letras y Ciencias “Alborada Andina” N° 10, la presentación del libro Mariano Melgar: “Primer Inspirador Romántico en el Mundo” de Samuel Álvarez Enríquez y Walter Calcina Arpi, así como la presentación de la última novela escrita por Juan-Ciro Goyzueta Mendiguri “Estaciones del Viento” editada por la Universidad Nacional del Altiplano-Puno.

Aquí, presento un breve resumen del contenido de la novela narrada en primera y segunda persona. Contiene 143 páginas dividida en quince capítulos cortos. Se inscribe dentro del realismo mágico maravilloso, ambientada en el distrito de Umachiri, provincia de Melgar, Puno.



CAPITULO I: EL ESTIGMA DE LA MALDICIÓN



El autor, inicia la narración describiendo los quince kilómetros de distancia que significa el recorrido que va desde Ayaviri hasta la escuela de Paylla en Umachiri, pasando por la extraña casona de la hacienda abandonada. A través de la historia, el narrador nos presenta a un conjunto de personajes que en adelante serán los protagonista y antagonistas de la novela. Entre ellos: la madre del narrador personaje que es la maestra de escuela, el hermano mayor, las dos hermanas menores y una prima huérfana de padres, llamada, Chepita, acompañados por los pongos, Panchico y su compañera, Julia, encargada de la cocina.

El estigma de la maldición, se refiere a las huellas del pasado que trató de gamonales, de esos que aprovechando el poder y del dinero y el tinterillaje, se apoderaron de las tierras de la comunidad. ¿Pero qué había sucedido realmente? ¿Por qué esa inmensa casona en ruinas? Los techos devorados por el fuego y nadie se atrevía a ocuparlos, ¿y qué relación tenía con Chepita? ¿Quiénes eran sus padres y por qué solo ella sobrevivió? Son algunas preguntas del personaje.

CAPITULO II: LOS SOLDADOS DEL MAL

Una vez instalados, la maestra y sus hijos, en los precarios ambientes de la escuela unidocente de Paylla. Por la noche se oyen aullidos lejanos. Así, empieza el concierto satánico con el aullido de seis o siete perros. Era la incursión de las almas endemoniadas en la escuela, buscando a Chepita, la niña de 8 años. La Maestra, elevando la mirada ante el Cristo le dijo: “¡Jesús, Dios mío, protégela! Que no vaya con esas almas condenadas”

CAPITULO III: EL ÚLTIMO SER SEÑALADO

Es temporada de matrículas en la escuela. Los comuneros se acercan a la escuela con sus hijos en edad escolar. También se aprecia la llegada del “Llakiysipi” que viene del lado de Tucucita, personaje alto, esbelto y delgado que andaba cojeando del pie derecho y venía buscando a Chepita, la niña señalada, quien ha heredado muchos enemigos, pues, es hija del demonio César Pacheco. La maldad vive en ella.
El niño (de trece años) al oír el diálogo del hombre y la Maestra, quien dice que Chepita estaba en peligro, apunta con un arma al misterioso hombre en son de protección a su madre y a la niña. El hombre voltea y con un gesto despectivo le dice:
-Misticha, ¿no ves que está descargada?
El niño es reprendido por su madre.

CAPITULO IV: LA VISITA A LA RESIDENCIA DEL MAL

Busca un pretexto, el niño, para ir al caserón maldito junto a su hermano mayor Ladislao y Panchico, salen diciendo que irán a cazar patos y chorlitos. Al llegar al lugar, observan los ambientes de la casona, con esqueletos, y exploran más. Sobre el umbral de la puerta principal ven una inmensa lechuza, el niño intuye que es “qencha” ave de malaguero, deciden dispararle y cae; pero cuando quieren recogerlo, no hay ni rastros del ave. Ha desaparecido misteriosamente. El pavor se apodera de todos y salen espantados del lugar.

CAPITULO V: HERENCIA MALDITA
Presentando y comentando la novela "Estaciones del Viento"

El cura Palomino de Llalli recibe como herencia una hacienda a cierta distancia del pueblo de Umachiri. Su hijo se llamó, Cesar, con apellido Pacheco que pasaba como su sobrino. Este chico estudió en Arequipa, pero volvió a Ayaviri, pasó a vivir en la hacienda. César Pacheco, cometió una serie de faltas, agresiones y atropellos a los comuneros que organizados pensaban en actos secretos y reivindicativos con el apoyo de Vicente Ccoa, varayuj de la comunidad. Doña Ernestina es la madre de César Pacheco, mujer de extraños actos y formas de vida.

CAPITULO VI: EL RAPTO DE JOSEFINA

Don César, raptó a Josefina, hija de Don Emilio Mendizabal Medina y se la llevó a la fuerza a su hacienda, la recluyó allí. Emilio, acompañado de sus 3 hijos y Don Gregorio Gonzales, emprendieron el rescate, enfrentándose a balazos a la gente de César Pacheco, quien es herido en la mejilla derecha por Emilio. El enfrentamiento cesa allí y el grupo de Emilio vuelve. Recibe apoyo de Vicente Ccoa Chahuasoncco, varayuj. Aparece un falso matrimonio entre Josefina y César como argucia de los abogados.
CAPITULO VII: LA HIJA DEL MAL Y DEL BIEN

Nace la hija de César y Josefina, atendido por el doctor Delgado, el mejor médico de Ayaviri junto a Doña Luchita Chavez, obstetriz. Se organizan fiestas y juegos en nombre de la nacida, pensando que sería varón como deseaba, César. Luchita, le dice a Doña Ernestina, si quería ver a su nieta.
-No, hija, hoy es martes: mal día, mal día, contestó.

CAPITULO VIII: EL TUNEL DE LA ESPERANZA

El carácter brutal se hacía más agresivo en César, debido a ello, su madre Doña Ernestina sostiene varias discusiones con su hijo, lo cual desata la furia de César y luego de agresiones imperdonables, termina cerrando a su madre en su habitación junto a sus perros que la defendían, para que mueran de hambre. Eso no ocurrió, pues los perros a través de un hueco habían logrado salir hacia la cocina y con la complicidad de Doña Natividad, la cocinera y Delia, su hija; los alimentaban y enviaban alimento   en secreto a Doña Ernestina. Este gesto provocó la alegría de Josefina quien le escribe una alentadora carta a su suegra, comprometiéndose a atender sus necesidades muy urgentes.

CAPITULO IX: EL GRITO DE LOS OPRIMIDOS

Hastiados por los abusos y desmanes del patrón. Don Vicente Ccoa, luego del primer enfrentamiento de rescate contra César Pacheco, venía planeando secretamente una incursión de venganza a la hacienda del patrón. Al puro estilo de “Fuente Ovejuna” organizó a los ayllus recolectando leña, “canlla” y otros para incendiar la hacienda. La hija de Josefina es la única que logra salvarse con el apoyo de su madre, escapando por el hueco abierto por los perros. Ella tenía una nota amarrada al cuello para ser salvada por su prima, la profesora de Paylla. Todos mueren calcinados.   

CAPITULO X: EL LLAMADO DEL LA SANGRE Y LA LUCHA DEL LAYCCA

En este capítulo, el narrador haciendo uso de la técnica “in media res”, retorna al inicio de la historia. Es marzo y la profesora vuelve a su escuela. En el camino se encuentra con una niña cubierta por una manta negra. Es Chepita, la única que se ha salvado del incendio. La profesora la reconoce como su sobrina y lee la carta que tiene colgada en el cuello: le solicita cuidado, protección y educación para la niña. Los comuneros llaman a Don Toribio, brujo de Macarí, para exorcizar el lugar. Consigue perros y los enfrenta a los perros condenados, fracasa y termina demente. Aparece el alma de una mujer (Ernestina) lo ahuyenta.
Chepita tiene ocho años y su tía decide llevarla a estudiar a la escuela de Paylla.  

CAPITULO XI: EL RETORNO A LA CASONA Y LA CURA DEL PACCO

Aquí el narrador protagonista retoma su rol y cuenta la historia de cómo volvieron el día en que con el cuento de la caza se fueron a explorar y matar a los condenados del caserío incendiado. Al volver, las consecuencias aparecen. Los chicos sufren de pesadillas y alucinaciones. Llaman al “pacco” Lupico, quien les hace el llamado de ánimo con ceremonias de curación con cuy negro y golosinas. La “huataja” debía ser arrojado a un camino lejano, pues, finalmente había logrado curarles para alegría de la madre.

CAPITULO XII: LA FIESTA DE MACARIMAYU Y LA TUMBA DE LOS HÉROES

Don Rosendo Medina, el compadre de la docente, Agripina Mendizabal, era padrino de Ruffo, el menor de sus hijos. Llegó a la escuela para invitar a su comadre a la fiesta de Macarimayu que este año tenía como alferado principal de la corrida de toros a Don Rosendo. Luego de muchas exigencias logra convencer a la comadre para asistir junto a los niños a la fiesta; celebrada cada 18 de marzo. Rosendo Medina, tenía como esposa a Doña Emiliana Navarro. El cura Tupayachi de Cupi celebra la misa en la Capilla de Macarimayu. Se hace una descripción del lugar, de sus usos y costumbres, entre ellos, un hecho histórico: La Batalla de Umachiri, donde fue derrotado Mateo Pumacahua y fusilado el poeta arequipeño Mariano Melgar. Es más, también se alude a los cuerpos que allí se hallan como el cacique de Umachiri Bernardo Sucacahua, el coronel tirapateño Dianderas y la fosa donde se degollaron a muchos campesinos. Por la tarde, la profesora vuelve a la escuela.    

CAPITULO XIII: DOS RETORNOS Y UN SOLO DESTINO

La Maestra y sus niños vuelven a la escuela. Oscurece y en el camino son perseguidos por los perros endemoniados de la hacienda de César Pacheco. Huyen hacia la escuela donde, Julia, los espera. Cuando se reponen del cansancio notan que falta Chepita y Panchico. Los buscan y no los ubican. Llaman a los comuneros, ellos, asisten acompañados de Vicente Ccoa y el “pacco” Lupico; se engrosa el grupo y salen a la búsqueda, encuentran únicamente a Panchico tiritando de miedo con signos de haber perdido la razón. Fueron hasta la hacienda y no encontraron rastros de Chepita y vuelven a la escuela. Al día siguiente aparece el “Llakiysipi” y emplaza a la profesora y la obliga a decir la verdad: que Chepita era hija de César Pacheco y que el mal vivía en ella. Debe ser sacrificada para exterminar el mal del pueblo. Haciendo esa invocación desaparece cuando siete cóndores sobrevuelan el cielo y los comuneros desean que se interprete la señal.
De otro lado, en este capítulo, las autoridades pretenden hacer justicia ante los actos en el que muere César Pacheco.   

CAPITULO XIV: EL TRÁNSITO DE LOS DIOSES

Ha pasado mucho tiempo. Chepita, se encuentra frente a la escuela buscando a su tía, le dice que está bien bajo el cuidado de su abuela, que no se preocupe. Al poco tiempo, al ver que el ambiente se tornaba complicado, la profesora, decide pedir su traslado. Luego de diez años la hacienda de Pacheco se reconstruye y se arma una fiesta de tres días con presencia de autoridades, abogados y amigos de Umachiri y Llalli. El despenador presiente que habrá muerte viendo la casa. Chepita ya es una muchacha atractiva que enamora con el juez Eduardo Macedo, conocido por sus buenas dotes de cazador. Vicente Ccoa, sueña con un venado que le habla, le advierte peligro y desaparece. Cuando el despenador se dirige a la casa de Vicente, un disparo repentino le atraviesa el corazón, matándolo. El juez Macedo estaba seguro de haberle disparado a un venado; pero cuando lo ven de cerca, se trata de un hombre. Intentan esconder el crimen frente a la policía y deciden enterrarlo, pero cuando vuelven, el cuerpo no está, ha desaparecido. Buscan y no encuentra rastros. Solo notan que del cielo caen gotas de sangre en la cara, cuando elevan la vista, un cóndor (Wamani) se eleva en círculos hacia el infinito. -“Esto es brujería, hay que matar a esos indios” ordena el capitán.
    
CAPITULO XV: LAS HERENCIAS Y LAS ESTACIONES DEL VIENTO

La historia se repite. Los abusos a los comuneros vuelve. Vicente Ccoa es capturado y encarcelado en Ayaviri, pide que lo jefes de los ayllus sean liberados y las autoridades acceden. En Ayaviri, Vicente es interrogado; luego despojado de sus bienes, sufrió castigos inhumanos hasta ser golpeado cruelmente; fueron veinte años de prisión. Las autoridades consiguen una jugosa indemnización en favor de la heredera de Pacheco. Se avecinan tiempos distintos. En medio de la opulencia de la hacienda se escuchan rumores de la Reforma Agraria, pero los hacendados se organizan estratégicamente junto a sus aliados: el Estado, el poder judicial y la iglesia. En otros pasajes se hace un elogio a la cosmovisión de las comunidades.
En la parte final de la novela, Josefina Pacheco, descapitaliza la hacienda e invierte su dinero en la capital. Gracias a las truculencias de Josefina con la comunidad, Vicente Ccoa sale de la cárcel y vuelve a Paylla, donde retoma el mando familiar. Allí, reflexiona sobre la situación del hombre de la comunidad. Entre tanto, se ve a Josefina algo afectada por el nuevo régimen agrario. Vicente, siente la visita del espíritu del “Llakiysipiq”, termina sintiendo una tremenda nostalgia por el futuro que le espera al poblador del ande. Finaliza, dejando un mensaje a sus herederos: ¡Es hora de organizarse!  


EJES TEMATICOS

1. Enfrentamiento del comunero y la clase opresora, explotadora y abusiva, representado por César Pacheco y sus herederos.
2. La traición, los antivalores de los mistis y sus autoridades frente a los valores de los comuneros del ande.
3. Los riesgos de la modernidad y la tecnología en contra de las costumbres de la comunidad.







 

domingo, 4 de enero de 2015

“EL MISTERIO DEL SOL ATADO” DE LUÍS EUDES ESCOBAR CHILE



Mario Ramos

En un contexto donde hasta los milenarios dioses, semidioses, Apus y hombres exhalan poesía por los cuatro costados, es difícil hablar de la narración como práctica oficial que caracterice la privilegiada tradición narrativa del habitante ayavireño-melgarino. Indagando en diversas antologías literarias de nuestro medio, Samuel Frisancho Pineda en el Álbum de Oro, antologa sucintamente a Roberto Mendoza Aragón con “El amor de Ticacha”, Alfredo Macedo Arguedas con “Munay y Huarma”, Augusto Siancas Delgado con “El Postillón, El Ídolo y el Puma”, José Parada Manrique con “Yana Mollete o El Manolete Indio”, José Beltrán Cama con “El cóndor”, Fernando Tapia Cruz con “Manusto, El Anacoreta” y a Mercedes Bueno Morales con el relato “Kollana”. De otro lado, Edwin Tito Quispe en sus Relatos de la literatura oral y escrita del altiplano puneño  y Percy Zaga Bustinza en su Literatura Puneña, nos dan cuenta de lo poco que existe en materia de narrativa corta escrita. La muestra, se resume en los trabajos de autores como Víctor Echave Cabrera, quien con su cuento “La tragedia del arte” se diera a conocer a postrimerías del siglo XIX. Igualmente, Juan José Huirse Reyes, añejo escritor santarroseño que a inicios del XX aparecerá con “¿Profesor?” cuento de temática escolar, completan la lista.

De otro lado, Oscar Cano Torres y Feliciano Padilla, radicados temporalmente en Nuñoa, por su condición de maestros, también publicaron algunas narraciones sueltas mezcladas con una visión andino-melgarina fugaces.

Posteriormente, atrapados por un largo silencio narrativo; de los melgarinos natos que hayan hecho publicaciones serias en diarios y revistas importantes de circulación regional y nacional y/o hayan publicado libros, no tengo expreso conocimiento de alguno, a excepción de las voces líricas de Juana Rosa Murguía Sánchez, Leandro Ccuno y Samuel Álvarez que han publicado sendos libros de narrativa en diferentes momentos, en la actualidad.  

Y de los ayavireños radicados fuera, la consagrada pluma de Javier Núñez, merece una mención muy especial, debido a que con sus libros de cuentos “Espejos de bronce” 2005 y “Salomé y otros cuentos” 2009; no solo se dio a conocer, sino que se ha ganado los halagadores comentarios de la exigente crítica literaria regional y nacional.

Simultáneamente a estos acontecimientos, el ISEP “Ayaviri” con motivo de sus Bodas de Plata, el año 2006 convoca a la Bienal de los Primeros Juegos Florales de ese año. Allí aparecen sorprendentemente nombres como el de Marisol Huamán (Nuñoa), talentos estudiantiles que gustan y hacen literatura de buena factura. Este evento, en la actualidad, puede ser considerado como un referente que cada dos años convoca a nuevas generaciones de estudiantes que atraídos por la narrativa, la poesía y la pintura; nos dan a entender que Melgar tiene mucho que ofrecer en materia literaria.

De esas nuevas generaciones de intelectuales que aparecen en Melgar a inicios del XXI, surge estruendoso el nombre de Luís Eudes Escobar Chile.  Personaje de perfil sencillo, que presa de una sensibilidad indescriptible, emprende su caminata por la dificultosa senda comprometida con la afición literaria; entregándonos dos libros iniciales: un cancionero bilingüe (quechua-español) y luego, esta propuesta narrativa en español. Sin equivocaciones, puedo afirmar que esta parece ser una época donde soplan nuevos vientos para la consolidación de la narrativa melgarina.

Al leer  “El misterio del sol atado” (2010) tengo la impresión de que el autor nos arrastra hacia un mundo donde uno asiste a una intensa sesión de cosmovisión e idiosincrasia andinas de corte intercultural. Solo el genio Arguedas y Oscar Colchado, en su momento, nos habían deslumbrado tanto, presentándonos en su literatura la descripción del mundo andino cargado de sus peculiaridades y hazañas misteriosas.

En consecuencia, la narrativa de Luís Eudes Escobar, transita por los senderos de lo Real Maravilloso, utilizando un español andino matizado con frases quechuas y ambientado en el espacio altiplánico de Melgar; en Ballena azul encontramos una historia donde expone enfáticamente, lo que pareciera ser para los maestros, una moraleja de cómo enseñar en la escuela rural poniendo en práctica, la pertinencia cultural en los contenidos. En El mariscal, una familia de pastores (madre, hermana e hijo) servidores de la hacienda Llawllinka; victimas de una creencia ancestral, son devorados por el incesto, de donde nacen dos niños desgraciados por el destino y condenados a deambular por el mundo junto a su padre, sufriendo calamidades indeseables. La tierna e idiosincrática narración amorosa titulada Palomas andinas, donde el audaz Royer, parece ser el alter ego del autor; nos enseña cómo vivir en armonía con la naturaleza y cómo a fuerza de decisión y constancia se puede conseguir los sentimientos de la persona amada, es una expresión de la cosmovisión singular del habitante altiplánico.

Mellizos del destino, es la historia de una rara coincidencia de nacimiento y muerte entre dos vidas paralelas interpuestas por el destino, tal vez, son el mal presagio de un inminente destino trazado por la vida. La temática de la miseria y el abandono de un hombre desposeído y explotado, está muy bien representado en Don Amaru, narración que nos despierta una sensibilidad profunda por los maltratos que recibe un exservidor de hacendado, injustamente culpado por actos que nunca cometió.

El misterio del sol atado, es el título que lleva este ramillete de narraciones altiplánicas, donde el autor pretende explicar a través de una historia la misteriosa relación que probablemente mantienen los hombres con seres procedentes de un mundo extraño, intergaláctico. El Tawantinsuyu, es una exposición narrativa de ideologías y utopías político-socialistas de un excombatiente que apuesta por instaurar una sociedad igualitaria, justa y fraterna a través de la lucha armada revolucionaria.

En Amparados por un cadáver, ambientada en Ocuviri, usted podrá constatar la presencia de la fortuna a través de un entramado de acontecimientos desatados por la muerte de un anciano. Hechos fortuitos que terminan preservando la vida del incrédulo policía y juez de la incursión terrorista de la que es objeto una población lejana enclavada en los intersticios de la altiplanicie puneña. El exterminador, es una historia final del texto que se contrasta con el papel que hacen Charles Bronson en El Vengador Anónimo o el de Clint Easwood en Harry el Sucio. El sargento Puma, personaje que retorna a su pueblo se ve presa de un atraco delincuencial y, llevando a cabo actos de ajuste de cuentas discretos es involucrado con el narcotráfico y capturado por la policía yanqui y deportado a un lugar desconocido en el extranjero, desde donde añora ver a su madre y volver a su tierra natal.

Finalmente, termino recomendando la lectura de este texto por contener una propuesta de historias basadas en nuestro mundo andino altiplánico. Tal vez aun no tenga la pasta de aquellas obras consagradas de algunos escritores logrados; sin embargo, considero que es una muestra prometedora, siempre y cuando el autor siga cincelando con pasión y compromiso artesanales el cultivo constante de la narrativa. Y para su mayor validación, dejo a criterio de los lectores las apreciaciones concluyentes.

 

sábado, 3 de enero de 2015

WASKAR AMARU



Semblanza de un artista ayavireño en Francia


Mario Ramos Tacca

 
1.      Introducción

Su fisonomía, su nombre artístico y sus canciones reflejan un claro origen quechua. “Waskar Amaru” (serpiente gigante), el hijo predilecto que un día partió de Ayaviri hacia otras latitudes para triunfar en Argentina, Chile, Bolivia, hasta parar en Francia, país donde radicó hasta el final de sus días.


2. Tras las huellas de “Waskar Amaru” en Ayaviri

Según nuestras averiguaciones, se trata de Wilfredo Melo, nacido en Ayaviri el año de 1945. Hijo de doña Jacinta Melo Muriel, natural de Orurillo.

Toda esta historia tiene su inicio en la turbadora idea de José Amaru Solórzano, joven abogado ayavireño, quien a través del facebook venía denunciando un aparente olvido y desconocimiento de “Waskar Amaru” por parte de propios y extraños en Ayaviri. Con el correr de los días, Miguel Mendoza, se apoderó seriamente de la idea y con su entusiasmo exacerbante desató toda una ola de notas y comentarios en las redes sociales que a todos hizo comprometer y proponernos conocer quién fue en realidad “Waskar Amaru”, rastrear su trascendencia artístico-musical y poder dedicarle en esta revista unas páginas a modo de semblanza póstuma.

Es cierto que en un principió no creímos en su estirpe ayavireña. No, porque nuestra ignorancia nos hizo pensar, que un personaje de esa magnitud, debía ser más bien puneño, antes que ayavireño. Sin embargo, rápidamente nos sacudimos de ese marasmo entorpecedor y nos pusimos a investigar consultando fuentes electrónicas, etnográficas, escritos, música, en fin, todo aquello que estuviera a nuestro alcance y nos proporcionase datos fidedignos acerca de Waskar.

En Ayaviri, no hay mucha gente que guarde recuerdos sobre Wilfredo Melo como hijo, familia, estudiante y artista. Son muchos los años que han transcurrido y es obvio que el olvido haya echado raíces en las mentes de nuestros compoblanos. Más aun cuando en la línea familiar de Waskar, los miembros, casi en su integridad, dejaron de existir y otros se trasladaron hacia Arequipa. Solo queda la casa que un día albergó a toda la familia Melo y que está ubicada en el cercado de la ciudad de Ayaviri (calle Pacheco Zegarra 225) y contadas personas de avanzada edad y familiares lejanos que todavía pueden hablar de él con precisión como sucede con la familia “Melo” en la actualidad.

Del mismo modo, hubo personas vinculadas al arte y la cultura ayavireñas que se interesaron por el tema y a través de su concurso los datos de que Waskar Amaru fue ayavireño era cada vez más contundente. Uno de ellos, es el ingeniero Anibal Loayza, quien además de corroborar el origen ayavireño de Waskar, con su picardía característica desafió nuestra tranquila existencia e hizo que encamináramos las averiguaciones sobre este personaje que en un primer momento aparece como un destacado estudiante de arquitectura en Argentina y luego un brillante músico en Francia.

3. El ascenso y la fama musical de “Waskar Amaru”

Sobre “Waskar Amaru”, que es el precursor de la música latinoamericana en Francia, cuentan algunos peruanos radicados allí, sobre la fama e influencia de la que gozó nuestro personaje. El ingeniero Loayza que fue uno de los más destacados estudiantes que tuvo la provincia de Melgar en la década del 60, estudió ingeniería en Rusia. Él es uno de los que afirma haber espectado un concierto de Waskar en Suiza-Basilea allá por los años 78, 79. Sin embargo, es a partir del año de 1969 que la fama de Waskar inicia su recorrido hacia la cima más alta en Sudamérica con el grupo latinoamericano “Los charrúas”.

Entre los años de 1971 y 1972, el arte musical de “Waskar Amaru” se expande y experimenta serias influencias en los grupos musicales emergentes y consigue adeptos en muchos lugares de Europa. Fervientemente, es aclamado en teatros y escenarios de la Ciudad de la Luz. La gente se siente influida por esa música que llega al corazón. La radio, la televisión y la prensa europea lo aclaman insistentemente. Así, Waskar es invitado a presentarse en varios lugares donde se presencie amor por el arte musical andino.

En 1977 realiza una de sus grabaciones más influyentes de la época “Le’popee de Tupac Amaru”, donde podemos encontrar temas de claro cuño andino altiplánico cantados en español y quechua como “Yana Taparaku”, “Wawayki” muestra de canciones tradicionales. En los años siguientes, ensalzado por la fama, representa al Perú en numerosos concursos y festivales de categoría mundial.

4.      Las pesquisas emprendidas

Consultando, Wikipedia, la enciclopedia libre de internet, asegura que su origen es Juliaca, información que hoy corregimos con la siguiente crónica.

No es sencillo indagar en la vida de un personaje que hace muchos años salió de Ayaviri. Así que recurrímos a varias fuentes intentando recopilar información valedera sobre Waskar. Rápidamente, personalidades ligadas al arte musical altiplánico dieron respuesta a nuestro llamado a través de las redes sociales. Por ejemplo, en You tube pudimos conseguir valiosas evidencias, entre ellos, el disco que grabó en Francia “Le’popee de Tupac Amaru” 1977 (La epopeya de Tupac Amaru) y algunas apreciaciones sobre su arte musical.

5.      Los testimonios de parte

En la Internet, existen dos videos sobre la biografía de “Waskar Amaru” relatados por Oscar Gutiérrez, psicólogo peruano radicado en Paris desde el año 1960. En la introducción dice: “El París en el que vivió, recorrió y desapareció”. Cuando su interlocutor le pregunta sobre el origen de Waskar, él responde que su mamá era puneña y que pasó su juventud e infancia en Argentina, país en el que estudió arquitectura. En otro pasaje de la entrevista, el psicólogo afirma que Waskar consideró que tenía más futuro como artista que como arquitecto, así decide hacerse artista con claras tendencias musicales reivindicativas de la cultura quechua. Como artista, cautivó al público francés con su arte musical andino. Fue Atahualpa Yupanqui uno de los artistas a quien Waskar considera como su antecesor. Claro está que Yupanqui fue cultor poético y Waskar un músico comprometido con la reivindicación de la raza y lengua quechuas como se puede percibir en las letras de sus canciones, por ejemplo “No es el viento”. Asimismo, “Amor por los Andes” y “Canto de los pueblos” son otras de las tantas consignas expresadas en su acervo musical que lo acercan a la subyugada condición del poblador del ande.

Sobre la vida sentimental de “Waskar Amaru”, Oscar Gutiérrez nos habla de “las esposas de Waskar”, con lo que hace deducir que no fue solamente una la dichosa consorte que compartió el lecho sentimental de “Waskar Amaru”. Pero es Madame Catherine Saintoul, francesa de origen noble, la mujer con quien se casó y tuvo dos hijos. Su testimonio dice que se había casado con Waskar por considerarlo descendiente de la raza inca. Su fisonomía lo hacía ver como a un joven de cara delgada y pelo largo. Catherine, fue profesora de español y vivía en Versalles, pero debido a que Waskar fue absorbido por la adicción al alcohol, se divorció de él dejándolo en el abandono material y espiritual.

6. El triste final de sus días en Francia

Era obvio que un personaje sumido en el consumo del alcohol, rápidamente caería en el abandono total. Al padecer una penosa separación con su esposa, sus últimos días pasó desapercibido sin fama ni ovaciones. Vivió en la soledad de un hotelito en París. En 1985, después de su último concierto no salía de su habitación, sólo después de días lo encontraron frío, en su cuarto del hotel. Había muerto solo y al no haber parientes que lo reclamasen, de inmediato, las autoridades francesas ordenaron su recojo e incineración en la ignorancia de mucha gente que lo conocía.
      
7. Testimonios obtenidos de las redes sociales

Muchas personalidades del arte contemporáneo expresan su admiración por la música de “Waskar Amaru”. Aquí, presento tres testimonios del señor Omar Jáuregui quien en You tube indica lo siguiente: “Soy OMAR JÁUREGUI, cuando niño, viví en la ciudad de Ayaviri que es la capital de la provincia de Melgar en el departamento de Puno-Perú, ahí tuve la suerte de vivir en la casa de una humilde señora que se llamaba Jacinta, que era mamá de un jovencito llamado Wilfredo Melo; este joven me tenía mucho cariño y recuerdo que me subía a su cuello y me llevaba a pasear por "LA MOYA", una planicie donde hasta la fecha se realizan ferias taurinas en el mes de septiembre. (mi comentario continua)”

“En ese entonces, compartimos escenario con otro músicos como los Hnos. Cabrera, el Quinteto Unión Edmundo Loayza y otros que no recuerdo. Es una pena que tan extraordinario músico haya desaparecido, no solo en el más triste abandono, sino también en el olvido, por eso debemos revalorar su producción y quienes tengan más canciones de él, deben publicarlo en este medio. Gloria a WASCAR AMARU”

“En el año de 1978, hizo una de sus tantas giras por el Perú y llegó a la ciudad de Arequipa que es donde yo radico actualmente; en esa oportunidad se hospedó en mi casa, yo me sentí fascinado, pues a mi también me gusta la música, entonces tuve la oportunidad y el orgullo de tocar con él y acompañarlo en los escenarios de Arequipa y hasta en un Programa de TV en el Canal 6 de entonces”.

Finalmente, don Omar Jáuregui, remata su semblanza del siguiente modo: “Este jovencito se fue a Francia y ahí adoptó el seudónimo o nombre artístico de WASCAR AMARU; en realidad él es de Ayaviri y no de Juliaca o Cusco como he leído en algunas publicaciones”.

Del mismo modo, el artista ayavireño, Juan Ciro Goyzueta Mendiguri radicado en Arequipa, expresa lo siguiente: “Empezó como "nueva olero" en los teatros de Ayaviri, luego desapareció más de 20 años. Cuando retornó lo primero que hizo, es buscarla a su mamá en el mercado donde vendía verduras. Ya como músico y arquitecto” Y al ser preguntado sobre proporcionar otros datos sobre la vida de Waskar Amaru, dice: “Con todo gusto, él es 4 o 5 años o más, mayor, de la familia MELO oriundos del pueblo. Existen familiares a los cuales podría sacarles más información de primera mano. Ya les comunicaré”

Como se puede apreciar, estamos frente a la figura de un brillante artista musical que con estilo y genialidad propios cantaba y recreaba canciones tradicionales del mundo andino-altiplánicos sobre el  pastoreo y la agricultura.

En la parte final de esta semblanza, presentaremos el testimonio de Domingo Huamán, un pintor peruano radicado en Bruselas-Bélgica,  quien asegura que “Waskar Amaru” gozó de una época de auge musical envidiable con el género latinoamericano, fue aclamado por todo el mundo. Además, menciona, el pintor, que cuando Waskar tuvo la oportunidad de visitar el Perú, por los años 80, 81; llenó la Concha Acústica de Marte en Lima con su multitudinaria presentación.

Algunos de sus seguidores en la internet, así lo recuerdan:

MANUEL ROMERO “tuve la oportunidad de escuchar a este cantante compositor por los años 73 en una gira que hizo en Perú y me impresionó su forma de interpretar las melodías autóctonas de los andes peruanos y lo defino como un precursor de la introducción de la música folclórica en Europa, nos enorgullece que un peruano haya hecho patria en un continente tan difícil como es Europa, el gobierno debería de enaltecer el nombre de este gran cultor de nuestra música”.

Del mismo modo, WILMER SKEPSIS finaliza diciendo: “De acuerdo, Waskar Amaru es uno de los pioneros en difundir la música andina en escenarios europeos, ya por los años 60 tocaba en Francia esta música, se hizo camino al andar, gracias a él y unos pocos que abrieron espacio en el viejo continente, hoy muchos grupos y artistas andinos triunfan. El Perú le debe mucho a este inmenso cantautor quechua”.

Finalizando esta versión parcial sobre la vida de “Waskar Amaru”, queremos dejar en claro, que aún queda mucho por seguir indagando sobre este magnánimo precursor de la música latinoamericana en Europa. Nos enorgullece saber su raigambre ayavireña. Y con este pequeño aporte, deseamos que en Ayaviri sigan naciendo más intérpretes y músicos de trascendencia. Es cierto que en la actualidad contamos con muy buenos artistas, cantantes y músicos de talla mundial, por lo mismo, es menester exaltar su incomparable performance en su debido momento.

domingo, 30 de noviembre de 2014

REVISTA CULTURAL “AYAVIRI” N° 7



Mario Ramos Tacca


Tuvo que transcurrir más de una década desde que circulara por última vez el número seis de la Revista Cultural “Ayaviri” con motivo de conmemorar el Centenario de Creación Política de la Provincia de Melgar, en el año 2001. Anuario que en la actualidad alcanza 49 años de haber sido creada. Fue fundada en 1965 por el abogado José Aristo Solórzano Mendoza durante su segundo periodo de gobierno al frente del Municipio Provincial de Melgar, quien tuvo a su cargo dos ediciones que marcaron el inicio de un largo recorrido por la senda cultural melgarina.

En los años venideros, sería el profesor Arturo Céspedes (+) quien dirigiría dos ediciones y continuada en dos ocasiones por el profesor Elisbán Lino Alarico hasta el año 2001. En adelante, no se supo más de este importante medio escrito, tampoco hubo gestión edil que se interesara por impulsarla.

Este año, luego de una serie de coordinaciones con la presente gestión y bajo la batuta del profesor Miguel Angel Huamán Huallpa, presidente de la Comisión de Educación Cultura y Deportes de la Municipalidad Provincial de Melgar y, con el aval del señor Alcalde y su cuerpo de regidores se decidió editar el número siete de la revista por Acuerdo de Concejo N° 039-2014-CM-MPM/A con ocasión de celebrar el CXIII Aniversario de Creación Política de la Provincia.

Concluido el trabajo y realizada su presentación en el mes de noviembre, el número siete de la Revista Cultural “Ayaviri” refleja el aporte de la intelectualidad melgarina: académicos e investigadores locales y aquellos radicados en diferentes puntos de la patria, respondieron a la convocatoria, de manera que la publicación es un buen motivo para sentirse orgulloso, pues difunde el trabajo de muchos melgarinos y melgarinistas y fortalece la identidad de una provincia que apuesta por la mejora de la educación y la cultura de sus habitantes.

Así, en la revista se pueden leer artículos de temas melgarinos, como los escritos sobre sus costumbres, tradiciones e idiosincrasia altiplánica, matizado por una meticulosa muestra de trabajos de investigación escrito por personalidades que vienen impulsando el conocimiento y difusión de la riqueza cultural de esta pujante provincia.

Dentro de la temática de las ciencias sociales son relevantes los artículos intitulados: “El Wakchaqaray del 8 de setiembre en Ayaviri”, “Milenario y sagrado alimento ayavireño: el kankacho”, "La alpaca, legado histórico de nuestros antepasados", “Distribución geográfica de Orurillo a la llegada de los españoles”, “Melgar, una provincia con historia”, “El realismo costumbrista en la pintura de Moisés Aslla”, "Génesis de Ayaviri", “Carnaval de Hauray”, “Wallata y la pareja”, “Señor de Acllamayo: santuario de la región Puno”, “Cazadores y recolectores de la cuenca del río Ayaviri al noreste del Titicaca”, etc, etc.      

En la parte final de este breve comentario, es necesario reconocer el esfuerzo de la primera entidad edil de nuestra provincia, que esta vez, entrega a la población la edición 07 de su vocero, trabajo que va como una contribución al desarrollo educativo y cultural de Melgar.

Estoy seguro que el presente número será motivo de muchos comentarios y opiniones, y es necesario que sea de ese modo, pues, no hay manera de construir conocimiento sino se someten a discusión y análisis las hipótesis y teorías que se difunden en este número de la revista.

Queda, pues, la esperanza de que las autoridades de la gestión edil entrante, demuestren el compromiso y la plena voluntad de continuar con este trabajo que, por su puesto, ubica a nuestra provincia entre las más destacadas de la región Puno.

  
 

martes, 28 de octubre de 2014

CRÓNICA DE UN VIAJE POR EL SUR DEL PERÚ




“Desde la Costa Verde, desde las Playas del Norte, desde Machupicchu, desde las faldas del Misti, el Perú es de la conchesumadre”
                NSQ Y NSC
 
Llega el mes de octubre, mes de los acostumbrados viajes de excursión para los estudiantes del último grado de educaciòn secundaria. Como docente asesor de la promoción “Bodas de Oro” del Quinto “A” de la I.E.S “Nuestra Señora de Alta Gracia”, me toca prever al detalle cada aspecto de la actividad, pues es tiempo de hacer las maletas y ejecutar el plan de viaje que consiste en visitar los diversos lugares y atractivos del sur del país. Convencidos de materializar nuestro propósito fundamental: afianzar nuestros conocimientos sobre la riqueza cultural del Perú prehispánico, el atractivo natural de su geografía implacable, su biodiversidad y demás atractivos turísticos que se encuentran en la parte sur de la patria, iniciamos nuestro viaje desde Ayaviri rumbo a Arequipa.
Promoción "Bodas de Oro" en el Cañón del Colca
1. El Valle del Colca.- La madrugada de un tibio día se prepara a recibirnos en la Ciudad Blanca. Es hora de partir hacia Chivay (capital de la provincia de Caylloma) que está ubicada a tres horas de Arequipa en bus. Al llegar a su plaza, estiramos los pliegues del cuerpo y enrumbamos hacia el Mirador de la Cruz del Cóndor en pleno corazón de la cordillera del Bomboya. Pasamos los pueblos de Yanque, donde se prepara rica chicha de jora, Maca, Pinchollo, que es la Cuna de la Nación Cabana. Todos estamos entusiasmados con el vuelo de los cóndores que llaman poderosamente nuestra atención, pero es insoslayable pensar en Ciro Castillo y Rosario Ponce, la pareja de enamorados que se extraviaron en el nevado Bomboya hace un tiempo atrás. Confieso que la geografía de la zona es bella y desafiante a simple vista. Al observar el lugar, es comprensible imaginar todo
lo que le ocurrió a la pareja de enamorados que por un tiempo ocuparon toda la atención de la prensa nacional e internacional a inicios del 2012. Avanza el soleado día y es hora de volver hacia Chivay, donde a pocos kilómetros de encuentran los baños termales de Calera. El calor es intenso. No necesitamos agua caliente, sino un buen chorro de agua fría, entonces, hacemos un breve recorrido por el río Colca y tomamos un refrescante chapuzón en sus aguas antes del almuerzo. Por ahora, se nos acaba el tiempo y es hora de volver a Arequipa.
Visita a la Casa Museo de María Reiche en Nazca
2. Nazca y sus encantos.- Cae la noche en Arequipa y es hora de partir hacia Nazca e Ica. La ruta es larga, pero en la comodidad de un bus-cama la noche y el sueño no se hacen sentir. Gracias a Dios un nuevo día y el bullicio matutino de una urbe costera nos recibe en Nazca. Instalarse en la comodidad de un hotel es el paso inicial, pues, luego del desayuno reparador es tiempo de cumplir con el recorrido de los principales atractivos turísticos de la zona. Empezamos visitando la casa-museo de María Reiche Neumann, la estudiosa alemana que le dedicó toda una vida al estudio de las líneas y figuras en las pampas de Nazca. Es extraordinario apreciar la forma, las herramientas y las técnicas básicas que esta estudiosa utilizó para tal investigación (mapas, cintas métricas, reglones,
Mirador de las Figuras y Líneas de Nazca en Ingenio
fotos, etc). Recorriendo el Museo de Sitio, el guía nos explica que esta árida geografía aguarda los restos arqueológicos de culturas precolombinas ancestrales como Wari, Paracas y Nazca. En efecto, al observar desde el mirador del distrito de San José en Ingenio, uno puede constatar la sorprendente tecnología geométrica Nazca, contrapuesta con las líneas de los wari y los trazos de los paracas (siglos I-VII a.C). Allí se puede observar las figuras, como “el árbol”, “las manos” y parte de un “lagarto” cortado por la Panamericana Sur. Finalmente, entre las numerosas muestras de alfarería, textilería, arquitectura, momificación, orfebrería y las herramientas que refleja el inmenso desarrollo cultural de los Nazca, uno termina el recorrido con la visita a la tumba en el que reposan los restos de las hermanas Reiche. ¡Qué linda enseñanza!

Ciudadela de Cahuachi, antigua capital de los nazca
Salimos de la Casa Reiche para dirigirnos, esta vez, hacia el complejo arqueológico de Cahuachi, principal recinto ceremonial de los Nazca. Es una ciudadela de adobe, más extensa que Chan-Chan, es realmente sorprendente el avance arquitectónico desarrollado por los Nazca en medio de un desierto calcinante. Allí, Don Pablo, es el responsable directo del cuidado de la ciudadela, hombre de avanzada edad que valiéndose de su sapiencia añeja que la adquirió como obrero con más de veinte años dedicados a la excavación y puesta en valor de esta ciudad prehispánica, nos cuenta que el lugar actualmente está abandonado, no cuenta con el concurso de instituciones, profesionales ni autoridades que concluyan los estudios del complejo. Requiere de la urgente atención del gobierno central para la conclusión de los trabajos arqueológicos que están postergados a la fecha, en fin, necesidades que esperamos sean atendidos urgentemente por las autoridades competentes.
Acueductos de Nazca
Para concluir con la visita a Nazca, rematamos el recorrido ingresando al Museo Arqueológico Privado “Antonini”, en el mismo centro de la ciudad. Es un espacio donde celosamente se cuida parte del desarrollo cultural recuperado de los Nazca, tales como los acueductos de Copallani, evidencias de una ingeniería hidráulica incomparable en medio del desierto. Y si esto fuera poco, el museo es la expresión de un trabajo profesional donde se puede observar los vestigios más importantes desenterrados en la ciudad de Cahuachi: trabajos en textilería, orfebrería, metalurgia, herramientas agrícolas, cultivos, arquitectura, momificación y prácticas religiosas propias de los Nazca que desde un inicio cautivan al visitante.          
3. Ayacucho-Huamanga, un retablo cultural sorprendente.- De Nazca pasamos a Ica donde nos esperaba una noche de placentero descanso. Al día siguiente, como buenos exploradores nos fuimos hacia Huamanga, pasando por el distrito de Huaytará en Huancavelica. En Huamanga, instalados en la comodidad de un céntrico hotel de la ciudad, luego del Night Tour, es hora del descanso placentero.
La Piedra de los Sacrificios - Wari - Ayacucho
Al día siguiente, debemos aprovechar el tiempo al máximo, así que es hora de visitar los lugares donde los antiguos peruanos forjaron un desarrollaron cultural en medio de esta bella geografía. Ésta comprende, primero, la visita al complejo arqueológico de Wari, ciudad prehispánica construida con piedra laja volcánica que a pesar de los milenios aún conserva su performance milenaria. En medio de un día caluroso, el guía no deja de hablar sobre el indescriptible desarrollo del Imperio Wari que se expandió por el norte hasta Lambayeque, en el centro hasta Huánuco y en el sur hasta Moquegua y Cuzco (siglos VII-XIII d.C).
Se inicia visitando el lugar de los sacrificios humanos. Se trata de una inmensa piedra labrada que los wari utilizaron como quirófano para realizar los sacrificios humanos al dios Wiracocha. Uno queda atolondrado con la arquitectura de dicho recinto sagrado, rodeado de habitaciones y plazuelas, hornacinas sagradas, calles y cementerios para la clase sacerdotal de la época.
Avenida principal de acceso al centro ceremonial Wari
A unos pasos se halla el Museo de sitio, que comprende toda una muestra de arquitectura en piedra, orfebrería, ingeniería hidráulica, textilería, alfarería, momificación, armas, herramientas agrícolas, cultivos y utensilios domésticos. Todo esto sorprende de sobremanera cuando uno llega a comprender el inmenso desarrollo cultural que practicaron estas culturas precolombinas en el valle de Ayacucho. Es más, frente a la ciudad de Wari, se  puede apreciar la caverna donde habitó uno de los hombre más antiguos que llegó a habitar el territorio sudamericano hace (20,000 a. C), el hombre de Pikimachay, proveniente de América del Norte. En fin, tantos atractivos que uno queda petrificado en el tiempo. Pero Ayacucho no solo es eso, es mucho más. A unos  diez kilómetros de Wari, se
La Pampa de la Quinua - Ayacucho
encuentra el Santuario Histórico de la Pampa de la Quinua, donde el 9 de diciembre de 1824, peruanos y españoles se enfrentaron por última vez, hecho que selló la independencia americana del yugo español para siempre. Entre los generales que allí lucharon se encuentra el único peruano que estuvo presente, Agustín Gamarra; pues los demás son extranjeros: argentino, colombiano, ecuatoriano, venezolano, etc. Es más, allí uno puede observar el imponente obelisco erigido en memoria de los mártires y héroes de la Batalla de Ayacucho. César, un muchachito, guía de catorce años, es quien se dedica a explicarnos pormenorizadamente los acontecimientos de esa batalla, realmente, nos hace soñar en el tiempo y nos llenamos de fervor patriótico, pues, ésa fue una de las batallas más importantes que le ganamos a los españoles para liberarnos de su yugo.
Más al fondo, bordeando el cerro Condorcunca, a unos metros de caminata se encuentran las Cataratas de la Quinua, un hermoso paisaje adornado por abundante vegetación, donde desde unos 200 metros de altitud cae una corriente de agua cristalina (catarata) que es el atractivo natural del lugar. El bullicio de los jóvenes que prueban de la frescura de sus aguas se oye a la distancia.
Cataratas de la Quinua - Ayacucho
Los “selfis” y las fotos grupales son inevitables para los visitantes que no se resisten a la tentación de posar bajo la corriente de agua fresca. Para cerrar el día uno puede pasear por la pampa montando en un caballo que los lugareños lo ofrecen en cantidades.  La artesanía y las viandas ayacuchanas están al alcance de los visitantes en el mismo lugar.
4. Andahuaylas, tierra de José María Arguedas.- De Ayacucho hacia Andahuaylas son cinco horas de viaje por una carretera totalmente asfaltada. El paisaje ayacuchano-chanka es extraordinario para apreciarlo durante el día. En Andahuaylas, uno puede visitar su hermosa plaza de armas, el templo, el monumento y la tumba del escritor José María Arguedas, uno de los mayores representantes de la literatura indigenista en el Perú.
Monumento y Tumba de José María Arguedas - Andahuaylas

5. Abancay.- De Andahuaylas uno se dirige hacia la calurosa ciudad de Abancay, tierra de Micaela Bastidas. Lo más típico que pudimos encontrar en nuestro paso es un pan especial y exquisito que los lugareños le conocen con el nombre de “taparaco” por la forma de las alas de ese insecto nocturno (mariposa nocturna) que abunda por la zona. Luego, de camino hacia el Cuzco pasas por Sayhuite, lugar donde se encuentra una piedra con tallados complejos de la época inca, llegas a Curahuasi y entras hacia los linderos del río Apurimac, justo la división de las regiones de Apurimac y Cuzco. De allí, pasando por Tarahuasi en Limatambo, en cuestión de horas llegamos al Cuzco imperial.
Para nosotros, hacer esta ruta fue motivo de muchos elogios, pues en el trayecto pudimos conocer la inmensa riqueza cultural, lingüística, antropológica, arqueológica y natural de las cinco regiones que recorrimos.
Al volver a nuestra tierra, nos queda la deliciosa resaca de haber vivido una aventura incomparable. Todos quedamos satisfechos con tamaño viaje. En mi calidad de docente asesor, me complace de sobremanera haber cumplido con una promesa hecha a mis estudiantes a inicios del presente año. Estoy seguro que muchos querrán  emular nuestro recorrido, se los recomiendo, pues, nuestro país posee una riqueza cultural y natural incomparable y como dijeran “Los no sé quién y los no sé cuántos” El Perú es de la conchesumadre.           



jueves, 20 de marzo de 2014

“ALBORADA ANDINA” 10



Llegamos a la edición diez de la Revista Intercultural de Artes, Letras y Ciencias “Alborada Andina” importante medio de difusión cultural en el Sur del Perú.

Número que va dedicado a la briosa provincia de Azángaro, cuna del revolucionario Pedro Vilcapaza Alarcón. Se trata de un  toque cultural, que a través de la personalidad de Lizandro Luna La Rosa, connotado intelectual azangarino, recoge la historia, costumbres, tradiciones e idiosincrasia de este pujante pueblo  de la zona norte de la región Puno.

Son diez pasos decisivos que en nuestro largo recorrido por la senda cultural de esta región, significan un gran avance. Avance que en un lapso de ocho años aspira ser un modesto aporte para el ascenso educativo y cultural de Puno en el contexto nacional.

Y no podía ser de otro modo, pues, la visión y la misión que ostenta este medio escrito, está pensado para incidir en el fomento y la promoción de la investigación cultural. Por lo mismo, tiene como tarea formar y optimizar el nivel cultural de los habitantes mediante la generación y difusión del conocimiento en los ámbitos de la cultura, la educación y las humanidades con autonomía y vocación de servicio sociales que sirva como instrumento para la construcción de una sociedad justa, solidaria y democrática.

En ese entender, la sección de Cultura Andina, expone de modo estructural artículos relacionados al estudio del mundo andino y los enfoques interculturales de la misma. Los siguientes, son los nombres de algunos reconocidos intelectuales peruanos como Javier Lajo, Julio Amilcar Bustinza Menendez, Jesús Santisteban Avila, David Paredes Zuñiga, Jaime Nuñez Huahuasoncco y Juan José Merma Tesorero que escriben para este número.

La sección de Lingüística y Literatura trae artículos de connotados escritores puneños, cuzqueños y arequipeños como Darwin Bedoya, Walter Paz Quispe Santos, Gisela Galimi, Carlos Rado Yañez y Celestino Churata Coila.

Finalmente, la sección de Educación tiene aportes como los de Platón Palomino Quispe, Wilber Horacio Cano, Yenny Arcana y Jhon Eddie Cervantes Tapia.

Luego de su presentación en el Club Social “Ayaviri” en el Marco del Bicentenario de la Batalla de Umachiri y la gesta heroica del precursor del romanticismo Don Mariano Lorenzo Melgar Valdivieso, solo nos queda invitar a nuestro público lector, abordar su lectura con sentido crítico y hacernos llegar sus apreciaciones que servirán para emprender mejoras frente a trabajos posteriores.